13 mayo 2011
Entrevista a Juana Isordia
Entrevista a Alberto Benhumea Vidal
Si hay una relación clara entre estas modificaciones (al Plan de Estudios) y las políticas que emanan de estos organismos, las cuales están orientadas a responder al mercado y al sistema económico capitalista.
Entrevistó y redactó: Oscar Gutiérrez Sánchez
04 mayo 2011
Entrevista a la Mtra. Graciela Casas Torres
Actual Directora de
1.- ¿Tiene algún conocimiento acerca del enfoque pedagógico de competencias?
El cambio, la evolución que ha tenido el propio concepto, lo que ahora significa, y los propósitos en los que se puede uno beneficiar en el enfoque de las competencias. De manera general, no soy experta porque además no significa que cuando uno es directora sea experta en todas las temática a uno le corresponde tomar las decisiones que cree que beneficia a la comunidad. Hemos discutido mucho sobre el tema, por supuesto que sí he revisado porque si no como estaríamos orientando u apoyando el tema del enfoque de competencias.
2.- ¿Conoce las implicaciones que puede tener este enfoque en el ámbito económico, social, cultural, educativo y político?
Es el perfil, es decir, todas las implicaciones que pueden ir desde algo muy afortunado o desafortunado. Tengo claro, hacia a donde vamos y lo que puede generar, puede beneficiar a los estudiantes de Trabajo Social tener este enfoque sino no lo estaríamos promoviendo.
3.- ¿Qué mecanismos considera apropiados para que exista una mayor participación de la comunidad de
Nosotros hemos hecho, lo que nosotros consideramos correcto que es convocar de manera abierta a todas las personas que quieran participar y que se vaya haciendo el trabajo por grupos. Es muy difícil hacer discusiones grandes, la academia no se resuelve por asambleas; se resuelve en la discusión, en la retroalimentación, el poder hacer fundamentalmente discusiones de los puntos de vista de los trabajos, de las propuestas. Yo creo, que como lo hemos venido haciendo, ha sido una buena estrategia porque sino no lo estaría respaldando. Si esperaría que también los alumnos tuvieran su propia organización o que la compartieran con nosotros para poder tener espacios conjuntos; sin dejar de olvidar, que los profesores también fuimos alumnos y los profesores tenemos una vivencia de estudiantes, una vivencia de ejercicio profesional. Hay una parte que nos sale muy bien pero otra parte que nos falta tener un conocimiento más integrado y más competitivo con otras profesiones e inclusive con lo que demanda el mercado laboral. Yo quiero que digan que los Trabajadores Sociales, que egresan de la escuela son muy buenos; contraten por encima de otras carreras a los trabajadores sociales porque nos ofrecen más que los comunicólogos, psicólogos, antropólogos, porque son las carreras que tenemos frontera y a veces es difícil precisar lo que puede ser uno lo que puede ser otro.
4.- ¿Considera que el enfoque de competencia es el idóneo para el nuevo plan de estudios de Trabajo Social?
Sí, porque nos da la posibilidad de integrar el saber, el saber hacer y el saber convivir. En lo social que es lo nuestro, con implicaciones que tiene toda la dinámica humana uno apuesta a esas cosas, a decir en estos momentos este es la opción que nos puede servir. Una parte sustantiva, si no logramos perméalo a los profesores y a la comunidad cualquiera de cualquier orientación no va a tener éxito, lo que necesitamos especialmente los docentes que llevan la voz cantante frente a los grupos; y los docentes se quedan y los estudiantes se van. Los profesores que es la parte sustantiva, de poner en común con los estudiantes es un recurso muy importante. Entonces sí creo, que se pueda dar esta posibilidad en la medida de que cada vez tengamos más profesores más comprometidos y mejor preparados. A mí me convence el de competencias, ya que es una buena opción para nosotros, en el enfoque didáctico de todo lo que pienso que sataniza en la cuestión de lo laboral, yo creo que sí está satanizado pero tampoco puedo dejar de expresar que yo quiero que contraten cada vez más a mis estudiantes por encima de otras profesiones y con mejores salarios que como tienen otras profesiones que a veces no alcanzan los Trabajadores Sociales y estoy cierta, que la parte de conciencia a lo largo se práctica en tú carácter profesional. Lo que nosotros estamos rescatando (del enfoque de competencias es el saber y el saber hacer), esta combinación que no es fácil; es lo importante poner en común las dos cosas: formación teórica y formación en la práctica y cómo articulamos esté, por eso pienso que el saber con el saber hacer y el que también señala con el saber convivir pues una articulación que tendría muchas oportunidades.
5.- La formación de los trabajadores sociales bajo este enfoque de competencias en el nuevo plan de estudios, ¿dará respuesta a las problemáticas y necesidades sociales?
Eso ningún plan de estudios lo ha desconocido, hasta donde yo, espero que se mejore por supuesto, decirte que dará con toda la certeza si todavía no lo acabamos, no lo terminamos pues esa es la intención. Vamos a conocer los resultados por lo menos, tendría que pasar una generación y ver como una generación se mueve hacia afuera y se ve mejor. Es muy complejo, porque por normatividad los planes de estudio se deben de revisar por lo menos cada 6 años; en 6 años estamos nosotros acabando de asumir un proceso diferente y después, estaremos cosechando resultados sobre lo que hayamos hecho. Ahora como los cambios, no son de la noche a la mañana, yo les he dicho a los jóvenes en el auditorio que los cambios sociales son más lentos que nuestra propia vida. Yo si quiero, aspiro a tener que pueda ser un gremio más sólido que den respuestas más favorables a los cambios, más articuladas.
6.- ¿Considera que existe relación entre la modificación del plan estudios de
Yo creo no pueda ser uno ajeno, no estoy diciendo que estemos respondiendo a algo, no hay ninguna obligatoriedad de hacerlo. En México, desde las primarias están cambiando los enfoques y cuando nos lleguen los alumnos, cuando ustedes ya no estén y nos lleguen los alumnos que se formaron por competencias va ser más difícil de empatar a como se formaron desde la infancia a cómo se formaron desde ahorita. Yo sí creo, que hay cosas que aunque no están en toda nuestra convicción, no podemos detener el mundo. Lo que prevalece afortunadamente en la propia Universidad, es el compromiso que se tiene con la sociedad, con la comunidad, con el país.
Entrevistaron y redactaron: Óscar Gutiérrez Sánchez y Ana Patricia Reyes Espinosa
02 diciembre 2010
El Trabajo Social frente a la Administración Social y su posible papel como gerente social (gerencia social)
Una de las áreas potenciales en donde se desarrollan los trabajadores sociales, en el ámbito profesional y laboral, y en donde desempeñan funciones de organización, dirección, planeación y control es la Administración Social, área desde mi perspectiva, polémica y contradictoria considerando los principios del Trabajo Social. Las actividades de administración están estrechamente ligadas con el sector empresarial, sector que como principio tiene la obtención de excedente, o como diría Carlos Marx, de la plusvalía.
La Administración, se entiende como el proceso de planear acciones, actividades y operaciones en una organización o empresa mediante la colaboración de sujetos y de recursos para la obtención de resultados esperados, y el cumplimiento de objetivos y metas planteados.[1]
Para otros, la Administración consiste en lograr un objetivo predeterminado, mediante el esfuerzo ajeno. [2]
Lo antes expuesto, debe considerar a la Administración Social como una herramienta que permita la coordinación de los diversos recursos (materiales y humanos) para el máximo aprovechamiento de estos, mediante un proceso que va dirigido al logro de objetivos. En la propia administración se busca una retribución hacia la sociedad, es decir, un “compromiso moral” en el cual, ésta, se une con los sujetos y en forma armónica coordinan sus medios (recursos naturales, humanos, tecnológicos, financieros, etc.) para el logro del “bien común”.
Para el trabajador social la Administración Social debe consistir en un instrumento a través del cual, utilizando técnicas y recursos, pueda colaborar para que los sujetos y la comunidad reciban los beneficios del bienestar social, y a la par convirtiéndose en un coordinador de los diferentes recursos con el fin de mejorar el nivel de vida de la población.
Para ello, el trabajador social puede desempeñar el rol de gerente social, ya que su propia formación le proporciona un enfoque multidisciplinario, y al mismo tiempo, puede seguir las exigencias de la Gerencia Social, ésta misma entendida como el área encargada y capacitada para el logro de una adecuada implementación de los programas sociales, de proveer servicios con la mejor calidad posible, esto depende, en buena medida, de una gerencia de “alta calidad”.
Lo anterior, se entiende ante un escenario social de condiciones extremas, considerando que la población de muchos países, sobre todo en América Latina, viven en condiciones de pobreza, y en muchos casos, de pobreza extrema, las demandas crecientes de las comunidades por más y mejores servicios sociales, las políticas sociales que solo atacan efectos y no causas; ha motivado a los gobiernos y a los organismos internacionales a prestar atención al desarrollo de capacitación en materia de política y gestión social.
El gerente social al igual que el trabajador social busca que sus proyectos logren la sostenibilidad; el desarrollo de la auto-organización y la autogestión en las poblaciones objetivos; la construcción de ciudadanía a través de la participación aprendiendo a ejercer sus derechos y responsabilidades para desarrollar plenamente su condición de ciudadano; el logro de la articulación entre los diferentes grupos de edades y significativos, y el desarrollo de una ética de compromiso social.
También, el gerente social y el trabajador social pueden desarrollar el rol del gerente en la elaboración de la política pública, que va de la identificación y definición del problema a enfrentar, pasando por la creación de alternativas que podrían ser utilizadas en su solución, a una toma de decisiones respecto de aquella alternativa sea la mejor, para luego ordenar su implementación y, finalmente, realizar una evaluación de lo ejecutado. La única diferencia que puedo percibir entre ambos es que el gerente social puede estar en todas las fases antes mencionadas pero el trabajador social, por su carácter práctico, interviene e interactúa con los problemas, con los grupos y comunidades permitiéndole reconocer los elementos que se están gestando en nuestra sociedad.
Dada la situación antes descrita, la realidad en cuanto al rol del trabajador social en el área de la Administración (Social) es confusa, incierta y contradictoria considerando que el Trabajo Social, en todas sus áreas, debe:
….lograr que las personas asuman una acción organizada en la realidad social para conocerla y transformarla, y contribuir a lograr el bienestar social de la población.[3]
Situación que no sucede cuando hablamos de las actividades del sector empresarial, espacio donde se ejerce con mayor plenitud la Administración Social, en donde existe el juego entre capital y trabajo. Aquí, el Trabajo Social desconoce sus propias funciones, y carente de comunicación con el sector empresarial y el sector obrero. La empresa relega lo humano a niveles secundarios, sólo le interesa producir.
El trabajador social centra su atención en problemas y necesidades de la empresa, de la organización de los empleados y trabajadores desde una perspectiva integral, englobando aspectos económicos, psicológicos, sociales, relaciones productivas y relaciones humanas tendiendo hacia el aumento de la productividad en un ambiente propicio y satisfactorio,[4] por lo que su objetivo es atender de manera amplia las necesidades básicas de los obreros.
En este sentido, el trabajador social solo valora los problemas que se presentan para que no perjudiquen la producción de la empresa, ya que los obreros condicionan la productividad. En lo que respecta al Trabajo Social, podemos señalar que no contribuye a la transformación de la realidad de la clase obrera, y menos a la consecución del bienestar social. Además, las funciones de los trabajadores sociales, en este ámbito, se ven subordinada a la dirección de la empresa, subordinado a la sección personal y dependiente del sindicato etc.
Por último, considero que el Trabajo Social en este ámbito, debe intervenir apuntalando a que los objetivos de producción o de la empresa brinden oportunidades de promoción y desarrollo de las personas (obreros) y de la sociedad.
Los trabajadores sociales deben tener los conocimientos mínimos de administración que son necesarios para poder desempeñar con eficacia y eficiencia sus tareas dentro del marco de la administración para evitar decepciones dentro del ámbito empresarial. Con frecuencia el trabajador social queda atrapado en el clima y estructura de la administración, hasta llegar a ser un simple gestor, de vez en cuando atendiendo a la gente, evadiendo la realidad, un deseo de prestigio, convirtiéndose en una preocupación prioritaria y constante.
Sin duda, la Administración es un factor clave en el funcionamiento de las comunidades, organizaciones, sindicatos, empresas, iglesias, etc. Pero también debemos tener claro y comprender el funcionamiento de la administración.
Por ello, el trabajador social debe saber manejarse dentro de la administración (ámbito empresarial) para contribuir a que esas “maquinas/aparatos” tengan alguna eficiencia al servicio de los sujetos, y no del mismo aparato como ocurre con frecuencia. Los trabajadores sociales insertados en este ámbito requieren de un adecuado conocimiento de la administración de sus principios y prácticas. No obstante, el Trabajo Social no debe olvidar como disciplina científica su tendencia a lograr o contribuir al bienestar social y al desarrollo integral de los sujetos.
[1] Definición propia.
[2] FAYOL, Henry. Administración industrial y general de México. Herrero Hermanos, México, 1998
[3] KISNERMAN, Natalio. Pensar el Trabajo Social. 2ª ed. Hvmanitas, Argentina, 1998.
[4] HERRERA, Angélica. Trabajo Social en empresas. ENTS-UNAM, México, 1994.
BIBLIOGRAFÍA
FAYOL, Henry. Administración industrial y general de México. Herrero Hermanos, México, 1998
HERRERA, Angélica. Trabajo Social en empresas. ENTS-UNAM, México, 1994.
KISNERMAN, Natalio. Pensar el Trabajo Social. 2ª ed. Hvmanitas, Argentina, 1998.
Oscar Gutiérrez Sánchez
Grupo:1714
7° Semestre
Turno Matutino
Consejero Técnico, ENTS
27 octubre 2010
La práctica en el Trabajo Social
Me permito destacar y al mismo tiempo compartir la oportunidad de haber asistido a una práctica foránea a la región de la Montaña y Costa Chica en el Estado de Guerrero junto con mi grupo de práctica regional 1712 coordinados por la profesora Luz Noemí Navarro Márquez.
A través del presente trabajo pretendo destacar la importancia y lo más significativo del trabajo realizado en dicha región, pero también contrastarlo con los conocimientos previamente adquiridos en los semestres pasados, todo desde una mirada crítica-reflexiva señalando los elementos que me dieron y fortalecieron en particular mi proceso enseñanza-aprendizaje.
Puedo mencionar, que a partir de esta experiencia, el Trabajo Social desde su origen, tiene un carácter eminentemente práctico, considerada como una disciplina científica nueva y joven; es en este sentido que la hace distinta de otras disciplinas y en el momento de generar una base de saberes y conocimientos propios.
El Trabajo Social en la comunidad, a nivel local o regional, nos permite conocer las características de los sujetos y las condiciones de las comunidades que se pueden encontrar en situación de riesgo social; detectar las necesidades reales y potenciales, analizar los elementos causales que pueden generar condiciones de dificultad.
Según García Longoria (2000), en la práctica diaria el trabajador social, al hacer lo anterior, se convierte en un teórico diario ya que tiene que entender y explicar los fenómenos sociales si quiere actuar de la forma adecuada. Dicha organización de conocimientos y saberes adquiridos es importante para comprender la compleja realidad que enfrenta.
La teoría para el Trabajo Social, en términos sencillos, proporciona el camino para ordenar y definir hechos y acontecimientos que facilita la comprensión y el poder describir aspectos de la realidad social, ya que sin ésta sería difícil ordenar, clasificar o incluso escapándose elementos de nuestra atención.
Sin embargo, hay quienes afirman que la teoría implica distanciamiento y objetividad, lo cual choca con la cercanía y subjetividad de la práctica profesional del trabajador social.
En este sentido, el Trabajo Social a lo largo de su historia ha construido y dotado de sistemas racionales que hagan más científica su labor en el mayor ámbito posible; introduciendo a su literatura nuevos conceptos como cálculo, evaluación, predicción, fiabilidad. Todo ello en un mundo cambiante y caótico.
Sin embargo, recordemos que los problemas con los que se enfrenta el trabajador social no son problemas que se puedan resolver sólo de forma técnica y racional, puesto que algunos problemas son complejos, cambiantes e inciertos, para lo cual no existe un “supermercado” de teorías concretas, sino en ocasiones sólo pueden ser resueltas desde la práctica y desde la subjetividad del trabajador social.
Los problemas de esta realidad social no se encuentran bien construidos, al contrario, se presentan como indeterminados e inciertos. En estos casos, el trabajador social, interviene e interactúa con el problema, lo único y lo incierto del mismo, y ahí desarrolla una nueva teoría para el caso concreto (problema) que enfrenta, que es la que va guiar y orientar sus acciones posteriores. A partir de este momento se genera un saber práctico derivado de una “reflexión en acción” por medio de la interacción del problema.
El conocimiento adquirido de esta manera no solo establece una reflexión más cercana entre teoría y práctica. Con el saber práctico los trabajadores sociales no sólo son teóricos, sino que son prácticos, concretos e intuitivos, añadiendo elementos del razonamiento.
En este contexto fue como se desarrollo dicho grupo de práctica regional, y en particular, este servidor, en la cual se abordaron, metodológicamente, situaciones sociales colectivas mediante la organización y la participación popular; descubrir necesidades y potencialidades de las comunidades, tomar contacto con la gente, desarrollar la voluntad de trabajar para resolver necesidades, repartición de tareas, cuidar las relaciones, etc.
"La lucha por entender el comportamiento y las relaciones, acciones y decisiones, actitudes y motivaciones, necesita ser mantenida siempre si la práctica quiere ser efectiva y cuidadosa"(1).
Por ello, la importancia de que los estudiantes de Trabajo Social tengan presente, en su formación académica, la experiencia de la práctica como medio y fin para reconocer los elementos que se están gestando en nuestra sociedad cada vez incierta.
Ya que es a partir del contacto con la realidad y con las personas que aprendemos y compartimos; aprender para compartir y reflexionar sobre el papel que tenemos no sólo como jóvenes o universitarios, sino como protagonistas de nuestra historia, de nuestro tiempo y de nuestra sociedad.Además, la práctica en si misma da cuenta de una experiencia formativa significativa para los trabajadores sociales, creo que la práctica es una herramienta fundamental dentro del proceso enseñanza-aprendizaje, y es al mismo tiempo, una oportunidad para ampliar nuestra mirada y reafirmar el compromiso como universitarios, y en específico como futuros trabajadores sociales frente a la compleja realidad que se está gestando.
Porque el Trabajo Social es vida, pasión y amor.
Oscar Gutiérrez Sánchez (Consejero Técnico)
Séptimo semestre, Grupo 1714. Turno matutino.
Número de Cuenta: 302078947
(1) Fernández G. Tomas. Trabajo Comunitario, Organización y Desarrollo Social. Alianza Editorial, España, 2005.
* Fotografía: Grupo de Práctica Regional 1712 ENTS-UNAM