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09 mayo 2011

Entrevista a Virginia Jaramillo Flores

Trabajadora Social y Ex-Jefa Delegacional de Cuauhtémoc (2003 - 2006), Distrito Federal.

José Antonio Guerrero: Bueno, antes que nada le agradezco muchísimo la entrevista. El motivo de la entrevista es bueno, para conocer la opinión de la comunidad de la Escuela Nacional de Trabajo Social, ante la propuesta de modificación del plan de estudios, en el enfoque de pedagógico de Competencias, pues que se ha emprendido por la actual administración. Lo primero que me gustaría preguntarle es ¿tiene usted algún conocimiento acerca del enfoque pedagógico por competencias?

Virginia Jaramillo: Sí, estuvimos en una reunión con todos los maestros en donde se explicó precisamente este enfoque, con el concepto de competencias, para el nuevo plan de estudios. Es un cuestionamiento debatible porque no está muy claro si es el esquema que nosotros necesitamos para darle el salto al trabajo social en México.

Yo lo que creo es que esta lógica de competencias, es una lógica muy mercantilista, nosotros no hacemos un trabajo de esa naturaleza, nuestro trabajo es social, nuestro trabajo es intervenir en políticas públicas, hacer planes, programas y proyectos, evaluarlos.

Yo más bien creo, la última reunión de maestros en la que yo estuve dejé algunas propuestas planteadas que me parece que son, que deben de ser nuestros ejes rectores porque son parte de la experiencia de muchos profesores en la carrera.

Yo creo que hay muchos maestros en la Universidad que tienen perfiles muy, muy buenos y que han hecho carrera en sectores y yo creo por ejemplo que el trabajo social debe, primero meterse en temas que no se ha metido.

Digo, los temas tradicionales son importantes porque hay que atenderlos, es gente que está lastimada, en el penitenciario, en el salud, todos esos temas, obviamente tiene que estar el trabajo social.

Pero yo creo que nosotros, a nivel licenciatura debemos de abrir campos nuevos, por ejemplo. De manera muy, muy comprometida en el tema de protección civil, en particular bomberos, que tú dirías bueno, qué tiene que hacer un trabajador social ahí, yo creo que en el tema de capacitación en el trabajo social, puede ser una herramienta hermosa a nivel social, con escuelas, hospitales, niños, adultos, en fin, etcétera, etcétera, y que es un campo que no hemos experimentado. Entonces yo creo, por ejemplo, por ahí debería ser.

Otro tema que es de gran importancia, que además cada día lo vemos en televisión y lo vemos en todas partes es todo lo que tiene que ver con medio ambiente, todo el asunto de reciclaje, todo el asunto de salvar al mundo, a las especies y demás, de igual cuáles podrían ser nuestros temas de intervención en este gran sector: capacitación, planeación, elaboración de proyectos específicos y demás. Pero ya en un área que no son las tradicionales ¿no?

Entonces yo creo que el trabajo social, en el caso específico de la formación de los alumnos, debemos de empezar a meter sobre esos temas.

Por ejemplo, a mi me parece que algo que hemos descuidado muchísimo todos, es que pensamos que el trabajador social en cuanto salga, debe de trabajar o en el gobierno o en una asociación civil o a una IAP.

Y yo creo que no es el único esquema. Yo creo que nosotros tenemos que empezar a movernos, para que los trabajadores sociales sean autosuficientes creando alternativas propias y no esperando a que el gobierno te dé un empleo.

¿A qué me estoy refiriendo? Si nosotros como trabajadores sociales formamos nuestros propios instrumentos, llámese asociación civil, organización social, como tú quieras, que nosotros podamos ofertar tanto a la sociedad como a empresas o a gobiernos, cursos de capacitación, programas específicos por tema, cursos incluso en el extranjero.

O sea el trabajador social tiene mucha experiencia en todo lo que es el trabajo cotidiano y el trabajo de calle. Y no lo hemos sabido explotar. Hay países en donde el trabaja social no lo tiene, pensamos que son iguales a nosotros, pero el trabajo social en Europa o en Estados Unidos, no es igual que el nuestro y nosotros podríamos ayudar.

Nosotros podríamos capacitar gente en el extranjero, pero no las hemos creído, no nos hemos creído que tenemos ese perfil y yo creo que sí lo tenemos y lo debemos pulir. Y ahorita voy a pasar a oro tema con respecto a esto que estoy señalando, pero yo creo que nosotros debemos, en el plan de estudios, meter por ejemplo, los trabajadores sociales no conocen el marco jurídico de la ciudad. En materia social, ya no digas en todas las materias, no somos abogados, pero en materia social el campo jurídico ha cambiado en solo 10 años, de manera muy importante, increíblemente importante.

Ya tenemos Ley de Desarrollo Social, con su reglamento, tenemos institutos sociales nuevos, tenemos Ley de Fomento a las Organizaciones Sociales, tenemos muchas leyes que no existían hace diez años y que ahora son una realidad y el trabajador social no las conoce. Y debe conocerlas, porque también se puede convertir en asesor de instituciones, a través de la parte jurídica, porque entonces nosotros sí entendemos lo jurídico y lo que dicen esas leyes desde nuestra óptica social.

No es que seamos abogados, ni pretendemos ser abogados, si no, pues hubiéramos estudiado derecho. Si no me refiero a que el trabajador social tiene que apropiarse del marco jurídico y esa materia debe de tenerla el estudiante, desde ahorita y ya, porque no la conoce y también debe saber cuáles son las instancias de gobierno y cómo y qué hace cada una. Por lo menos en términos generales.

¿Qué hace el gobierno local?, ¿qué hace el gobierno delegacional? ¿Qué hace el gobierno Federal? Y a través de qué programas hacen trabajo social y no son pocos, son bastantes las áreas y los programas y las secretarías que hacen trabajo social a la comunidad y los trabajadores sociales no las conocemos.

Y debemos conocerlas por dos razones: primera porque bueno pueden ser fuentes de empleo y segunda, porque podemos ingerir. El problema es que no nos hemos propuesto ingerir de manera decisiva.

También podemos ingerir en la elaboración de iniciativas de ley, como sector de trabajadores sociales, que hay tanta experiencia a través del caso, a través de las prácticas y no se hace.

Claro, esto no lo hace el estudiante, sino, pero sí lo pueden hacer los egresados. Pero ¿cómo lo hacen los egresados? Pues dándoles un marco jurídico previo. Un concepto previo, si no, van a salir reproduciendo los mismos campos, las mismas estrategias y no se abre el camino.

Por eso lamento que a veces nos vean, todavía como el trabajador social técnico, cuando ya no somos una carrera joven, ya somos una carrera que tiene por lo menos 40 años, es decir ya debemos de ser punta de lanza.

Pero no vamos a ser punta de lanza si no tenemos el nivel. Y el nivel implica, este si queremos ser, ya no digas peritos, pero sí expertos en la materia social. Necesitamos manejar el marco jurídico de la ciudad en materia social y no lo manejamos.

Hay muchas leyes, por lo menos te podría mencionar 10, en donde entra perfectamente el trabajo social, con sus conocimientos y sus habilidades.

Dos, conocer las instancias de gobierno que nos permiten actuar. Hay muchos programas que pueden recibir financiamiento federal o local, y que los trabajadores sociales no conocen, entonces no se proponen nuevas alternativas.

Tres, los campos nuevos de intervención. Que yo creo que pueden ser varios. Mencioné dos, pero pueden ser varios. Por ejemplo, en esta materia de protección civil, vivimos en una ciudad sísmica. Nosotros deberíamos de ser promotores de la educación en prevención de accidentes y desastres. Por ejemplo, si nos interesa esa materia ¿no? Y así creo que estos tres factores son muy importantes.

Y un acuarto elemento, que yo creo que debe tener el plan de estudios, de carácter obligatorio, es el aprendizaje a buen nivel de una lengua extranjera. En particular el inglés, que es el más universal.

Yo creo que todos los universitarios, para que se digan universitarios, deben de manejar un idioma más. Porque eso es lo que nos da competitividad. Y no es porque nosotros vayamos a hablar con los pobres en inglés, no se está planteando por eso; Se está planteando porque nosotros podemos hacer uso de la literatura extranjera.

Porque podemos ser parte de los consejos internacionales, y por qué no, de los grandes organismos internacionales, en donde se hacen las grandes políticas mundiales. Nosotros los trabajadores sociales. No es descabellado lo que estoy diciendo. Yo, en particular, si tuviera tiempo, porque tuve la oferta en un tiempo y no la pude retomar porque mi dinámica no me lo permitía, pero a mi me encantaría ser parte de los equipos de asesores de la ONU.

Creo que tengo el perfil profesional, creo que tengo el perfil académico, creo que tengo el perfil político, creo que lo puedo hacer. Pero necesitamos hablar inglés, si no, no somos competitivos. Y mucha literatura está en inglés.

Yo creo, yo conociendo el trabajo social en Alemania, en Estados Unidos y en Hungría, donde tuve la oportunidad de trabajar, yo creo que nosotros los trabajadores sociales mexicanos, tendríamos mucho que aportar en diferentes países. Y lo mismo recibir. Porque también hay experiencias en Estados Unidos y en otros países, donde nosotros tenemos que aprender, porque no son nuestras realidades.

Pero no hablamos inglés y no lo entendemos. Ni siquiera lo leemos y yo creo que debe de ser una materia obligatoria. Porque eso nos da nivel para competir a nivel internacional, pero además también nos da nivel para competir con otras carreras, en el Distrito Federal o en el país. Entonces yo creo que hemos sido bastante laxos.

José Antonio Guerrero: Cómo se le ocurriría a usted que se pudiese incorporar la parte del idioma inglés a una nueva estructura…

Virginia Jaramillo: Como la primaria. Desde primer semestre. No pasas de semestre si no pasas el idioma.

José Antonio Guerrero: O sea, una materia seriada.

Virginia Jaramillo: Una materia seriada, del primero al último semestre. Así, como lo oyes. O sea, nueve semestres de idioma, de cualquier otro idioma, yo creo que debería ser el inglés, pero puede ser otro, pero a mi me parece que debe ser una materia seriada, con maestros que enseñen a los alumnos de trabajo social a hablarlo y a escribirlo. No como en la primaria, que nunca pasa uno del verbo to be.

Pero yo creo que el darle perfil a la carrera implica tener trabajadores sociales bilingües. Quiero insistir en que no estoy pensando en que vayan a hablar de pobreza, con los pobres, en inglés. Digo, sería una estupidez, pero estoy hablando de un nivel que sí se puede alcanzar.

Yo he tenido la oportunidad de trabajar con trabajadores sociales a nivel internacional y es increíble lo que nosotros podemos aportarles y no lo hemos hecho. Entonces, creo, suena de repente, medio descabellado, suena de repente medio descabellado lo que estoy planteando porque suena desfasado, no tiene nada de desfasado.

Cualquier universitario egresado de la UNAM debe de ser bilingüe, si queremos competir y la otra, que nos permita hacernos y proponernos intervenir en las grandes políticas a nivel mundial.

A lo mejor suena muy ambicioso, no lo es. Lo que pasa es que nunca no los hemos propuesto.

José Antonio Guerrero: Entonces las propuestas básicas serían, de entrada un conocimiento de temas jurídicos.

Virginia Jaramillo: Yo creo que del marco jurídico de la ciudad en materia social, que no es pobre, en nuestra ciudad, esto implica todo lo que es las funciones y las atribuciones de cada nivel de gobierno, porque luego tampoco sabemos a donde tocar la puerta, porque no sabemos quién hace una cosa y quién es responsable de otra y eso lo debe de saber el trabajador social. ¿Cómo asesoras, si no sabes esto? No.

Independientemente de donde trabajes: en gobierno, en asociaciones, por tu cuenta, debes de saberlo y también porque la estructura federal, en particular puedes ser muy útil para programas sociales. Entonces bueno, esa es una.

La otra es los campos. Yo sí quiero insistir en que los campos tradicionales se deben de seguir estudiando y se deben de seguir atendiendo, claro que sí. Son necesarios, hay mucho dolor y hay que atenderlo, pero se deben de abrir campos nuevos, que la sociedad nos lo está exigiendo.

Y si nos quedamos atrás hay otras carreras a nivel privado, que sí las están atendiendo, claro que las están atendiendo. Y además, compañías o en lugares en donde tienen muy buenos salarios, pero nosotros no son nuestras preocupaciones.

Y el tercero, y el tercero es la gran importancia de incluir una lengua extranjera en nuestro currículum.

José Antonio Guerrero: ¿Sé ha enterado usted de las convocatorias que ha emitido la administración en relación con la revisión del plan de estudios?

Virginia Jaramillo: Sí, sí, sí, nos mandan por correo la información, algunos podemos involucrarnos más, otros no, pero sí hemos estado permanentemente informados.

José Antonio Guerrero: En materia de información, entonces usted considera que ha sido…

Virginia Jaramillo: Sí, vía internet y correo, nos los hacen llegar.

José Antonio Guerrero: Les hacen llegar las invitaciones. Les han hecho llegar también las conclusiones, a las que se llegan en las mesas, los avances en el trabajo, toda esta parte o únicamente las invitaciones para pues las reuniones.

Virginia Jaramillo: Sólo las invitaciones, no tengo conclusiones ahorita, todavía.

José Antonio Guerrero: Entonces creería usted que hay un vacío en el seguimiento de los avances, del trabajo.

Virginia Jaramillo: No creo que sea un vacío como tal, porque se hace en las reuniones de maestros. A veces no podemos ir a todas las reuniones de maestros, los maestros que quisiéramos estar, pero creo que en esas reuniones está bajando la información.

José Antonio Guerrero: Creería conveniente la existencia de algún órgano informativo para que maestros que no acudan a estas reuniones estén al tanto de esto y puedan hacer algunas aportaciones.

Virginia Jaramillo: Claro, claro. Yo creo que es muy importante mantener al tanto a toda la planta académica, de los cambios, informar de los cambios para saber cómo podemos, incluso, después retomar nuestras materias.

José Antonio Guerrero: Cómo se le ocurre usted que podríamos integrar a estos académicos que por “n” número de razones no pueden acudir a estar reuniones.

Virginia Jaramillo: Pues no hay de otra más que vía internet. Vía correos. A veces las dinámicas de algunos profesores y me incluyo en ellos, no nos permiten estar más de lleno en la UNAM.

Nos gustaría mucho, porque bueno la UNAM es una fuente de conocimiento y de interacción importantísima y pues no hay otra más que vía internet. Afortunadamente ahora ya existe.

José Antonio Guerrero: En la administración se han hecho algunas reuniones foráneas en al ánimo de querer avanzar, generar mesas, se invita a estudiantes, se invita a académicos, qué opinión tendría usted de estas reuniones.

Virginia Jaramillo: A mi me parecen buenas. Yo no pude ir a la anterior porque se complicó con algunas actividades de la asociación en la que estoy, pero me parecen bien porque te saca un poco del ambiente.

Sacarte del ambiente cotidiano te permite como estar en otra lógica y en otra interacción con los mismos compañeros. Yo estoy de acuerdo con esas reuniones, porque hace que las relaciones sean más cercanas y por tanto más productivas.

José Antonio Guerrero: La formación de los trabajadores sociales bajo este enfoque, definitivamente cree usted que no da, que es muy mercantilista.

Virginia Jaramillo: Tiene esa lógica. Todo el sistema de competencias tiene esa lógica, el problema es que nosotros trabajamos con la sociedad y la sociedad es muy amplia y muy heterogénea. Entonces tenemos desde los campesinos, con situaciones de hambre y de pobreza, hasta situaciones ya de otro nivel como el caso del bullying en las escuelas, como el caso de la prevención del delito en algunas zonas; o sea es muy heterogéneo.

Yo creo que hay esquemas de otra índole, que pueden ser más acordes a nuestra realidad que este.

José Antonio Guerrero: Y finalmente considera que existe relación entre la modificación del plan de estudios, con esta lógica que se viene dando a nivel mundial en donde los organismos internacionales empiezan a incidir en estas llamadas reformas estructurales, para que se den estos cambios y entonces estos cambios obedezcan a esta lógica de mercado.

Virginia Jaramillo: Yo creo que hay incidencia parcial ¿no? O sea sí la hay, claro que la hay. Pero yo creo que es parcial. O sea, yo creo que necesitamos esquemas más humanos, mucho más humanos, mucho más cercanos con la gente y nosotros tenemos todas las herramientas cerca.

Tenemos todas las herramientas cerca para un modelo en donde los estudiantes que van a ser trabajadores sociales sean mucho mejores que nosotros. Nosotros hay cosas que aprendimos en el camino ya muy tarde, pero yo creo que los estudiantes tienen la posibilidad ahora de hacer todo esto que te comentaba del marco jurídico, de cómo usarlo.

Es que hay una veta de cosas que se pueden utilizar a través de eso, que no las estamos conociendo. Entonces, independientemente del modelo de competencias o un modelo más humano, más social, más con otra característica, nosotros tenemos que meternos en esas materias si de verdad queremos ser competitivos en la sociedad y si no, vamos a seguir siendo lo mismo que hemos sido, durante décadas.

José Antonio Guerrero: Usted entonces dejaría a un lado esta discusión del modelo y se centraría más en este tipo de requerimientos.

Virginia Jaramillo: Yo me centraría mucho, independientemente del modelo que decida la escuela, yo creo que deberíamos estar trabajando en esos grandes temas, pequeños, que a través de las materias tenemos que sacar forzosamente con los alumnos. Hay que aprovechar a los alumnos y su tiempo, para desarrollar más habilidades y destrezas.

Digo las que desarrollan hasta ahorita está bien: el uso de instrumentos, de técnicas, de dinámicas, pero hay que meterlos a cuestiones de oratoria, hay que meterlos a cuestiones de exposiciones ya de otro nivel, en fin. Yo creo que son temas que pueden ir entre las materias que puede ser de mucha utilidad para los alumnos.

José Antonio Guerrero: A partir de lo que usted me ha dicho cree que esté rebasado el actual plan de estudios.

Virginia Jaramillo: Totalmente rebasado, hace mucho tiempo.

José Antonio Guerrero: Las circunstancias nos rebasaron.

Virginia Jaramillo: Sí, totalmente. Además esta sociedad en donde ahora ya tenemos internet, donde ahora ya tenemos además problemas mucho más agudos ¿no? A nosotros nos tocó trabajar con fotocopias ¿no? ahora todo es por internet. Y además es una maravilla porque desarrollas un tema en 10 minutos ¿no? Lo puedes tener, desglosar y exponer con los alumnos de manera más clara ¿no?

Entonces yo creo que son planes de estudio que ya no corresponden a la realidad del trabajador social.

José Antonio Guerrero: Entonces sí es necesario.

Virginia Jaramillo: Necesario, urgente.

José Antonio Guerrero: Ahora, ¿cómo lo hacemos? Lo hacemos en reuniones académicas o también se valen las asambleas.

Virginia Jaramillo: Yo creo que todo es importante en los procesos. Todo tiene su peso. Yo creo que cualquier mecanismo que se utilice para la consulta es válido, pero aquí se necesita también a expertos que se sienten, que evalúen, que sean conocedores de la problemática del trabajo social; conocedores de las dinámicas de la escuela, en donde puedan hacer una propuesta en blanco y negro, que retome todas estas cosas que salen de todos estos procedimientos.

José Antonio Guerrero: Cómo incluimos a los estudiantes que a veces se les relega.

Virginia Jaramillo: Mira los estudiantes yo creo que juegan un papel muy importante pero no es el papel determinante. Porque el estudiante no tiene experiencia profesional. El estudiante puede ser muy buen estudiante, muy claro, muy propositivo, pero nunca ha trabajado, nunca ha sabido lo que es el trabajo social en la calle. Me refiero de manera profesional.

Entonces yo creo que su intervención debe de estar siempre, porque es el directamente afectado, pero también debe de escuchar a los que tienen experiencia profesional.

José Antonio Guerrero: Cómo se le ocurriría a usted que un estudiante pueda incidir.

Virginia Jaramillo: Hay muchos mecanismos. Yo creo que puede ser desde vía correo electrónico, ahora a ver, se abren los correos electrónicos, para que ellos puedan emitir su opinión; puede ser a través de asambleas, puede ser a través de grupos específicos o grupos más pequeños ¿no?

Pero yo creo que un mecanismo importantísimo es abrir una línea de internet y órale, todos los estudiantes que verdaderamente quieran aportar, opinar y demás, órale, háganlo por ahí. Y un equipo que sí procese, porque no basta con que me lo mandes, sino un equipo que sí procese y retomar sus opiniones más valiosas que seguramente son muchas.

José Antonio Guerrero: Le agradezco mucho.

Virginia Jaramillo: No al contrario, muchas gracias a ti.

Entrevistó y redactó: José Antonio Guerrero Morales

14 octubre 2010

Trabajo Social, un primer acercamiento a las opciones de empleo

Seguramente, la pregunta que más se realiza en los primeros semestres de cualquier carrera, o bien cuando un maestro tiene su primer contacto con el grupo; o simplemente entre los mismos compañeros es: ¿por qué elegiste esta carrera? Lo primero que convendría analizar es si fue elegida o impuesta.

En la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS), de acuerdo con el Primer Informe de Actividades de la maestra Gracias Casas Torres, el 54% de los alumnos que llegan a estudiar a la ENTS, provienen de bachillerato ajeno a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), lo que significa que debieron realizar examen de admisión y por ende elegir la carrera de trabajo social.

A partir de este dato podríamos analizar dos situaciones. La primera nos indica que la anterior y la actual administración han hecho un trabajo de promoción efectiva, lo que ha permitido a la carrera nutrirse de personas que llegan por elección y no por imposición.

En una segunda situación podríamos considerar el que muchos estudiantes la utilizan como trampolín para acceder a otra carrera, que de acuerdo con el Reglamento General de Inscripciones, pueden cursar o en forma simultánea al tener cubierto el 50% de los créditos o al término de la primera carrera, con un promedio superior a ocho.

En los últimos dos años las autoridades de la ENTS han detectado una tendencia y es que los grupos ya no se van reduciendo conforme avanza en semestres una generación. Ello sin lugar a dudas es positivo si lo comparamos con el nivel de deserción, que a decir de los directivos se ha reducido considerablemente.

A partir de los datos descritos en el Segundo Informe de Actividades de la maestra Casas, sabemos que a la ENTS ingresaron, para el periodo 2010-1, 2 mil 282 estudiantes tan sólo en el sistema escolarizado. Respecto a los egresos, se leen las siguientes cifras: en el ciclo escolar 2008-2 egresaron 50 personas procedentes de otras generaciones; en el semestre 2009-1 salieron 322 estudiantes; mientras que en el semestre 2010-1, 256.

Es decir, cada año, tan sólo la ENTS y a través de su sistema escolarizado, saca en promedio al mercado de trabajo a poco más de 250 pasantes de trabajo social.

Y aquí inician las preguntas centrales de este trabajo. ¿Cómo se vincula el trabajador social con un empleo? ¿Qué tipo de empleos va a encontrar el trabajador social recién egresado? ¿Cómo está el mercado de trabajo para nuestra disciplina? ¿Qué estrategias seguir para vincular al estudiante con el mercado laboral? ¿Hay indicadores sobre la oferta y demanda de trabajadores sociales? ¿Qué tan reales son las cifras de empleo, que maneja el gobierno?

Primero, conviene identificar la forma en que el pasante o estudiante se vincula con un empleo. Para efectos de este trabajo consideramos cuatro formas, principalmente: a) a través de la realización de prácticas o servicio social, que concluyen con el ofrecimiento del empleo; b) mediante de la recomendación por parte de conocidos o familiares; c) la forma común, que implica realizar una búsqueda en periódicos, bolsas de trabajo, ferias, etcétera o d) a partir del autoempleo. Estas categorías no son rígidas y claro que existe interacción entre ellas.

Para este artículo sólo tomaremos en cuenta dos de las cuatro modalidades antes expuestas.

Vinculación a través de prácticas y/o servicio social

La carrera de trabajo social tiene una cualidad, que no tienen otras y es la realización de prácticas: comunitaria, regional e institucional. A través de ellas el estudiante, demás de llevar a la práctica lo aprendido en las aulas, reflexionar y hasta mejorar su formación, puede vincularse permanentemente con diversas instituciones. Incluso, a través de estas prácticas puede acreditar cierta experiencia que al momento de solicitar un empleo, en su mayoría es necesaria. Aquí la importancia de fortalecer esta área, aunque no abordaremos este tema dentro de este trabajo.

Dentro de este nivel, también encontramos la vinculación a través de la realización del servicio social. De acuerdo con el Informe de Actividades 2009 - 2010, en el último, en la ENTS, se registraron 109 instituciones, que abrieron espacios para os trabajadores sociales en 431 programas.

Sobre esta última modalidad, destaca la ausencia de un indicador mediante el cual se analice qué porcentaje de alumnos que prestan su servicio social, se quedan a laborar en esa institución. En caso de existir, no es público. Un elemento difícil de soslayar en este nivel de análisis, es el hecho de que muchas instituciones han incorporado el esquema de servicio social a sus procesos de operación, como una forma de evitar contrataciones, dada la alta oferta de mano de obra gratuita y disfrazada, pero obligatoria para titulación.

Vinculación común

En realidad, es esta la modalidad en la que nos centraremos. En este nivel tenemos a profesionistas que se vinculan con un empleo a través del uso de periódicos, bolsas de trabajo, ferias, entre otros sistemas de reclutamiento, con una variable adicional: la característica de masivos.

La lógica diría que esta es la forma más utilizada para encontrar un empleo, sin embargo varemos más adelante si esto es cierto o no y qué tanto aplica para los trabajadores sociales.

Para acercarnos ligeramente a esta realidad analizamos el número de vacantes relacionadas con trabajo social que se ofertan a través de la segunda bolsa de trabajo, más conocidas y consultada en México: www.computrabajo.com.mx

Primero ingresamos a la opción “Ver empleos” donde aparece un motor de búsqueda con 4 variables distintas: Lugar, Categoría, Fecha y Tipo; además de una quinta opción que permite incluir palabras clave que facilitan la localización.

Para delimitar nuestro trabajo tomamos como referencia, la variable de Lugar (Zona), que redujimos al Distrito Federal; en el campo de Categoría, jugamos con las opciones pero nos centramos en: “otros, recursos humanos, administración/oficina y científico/investigación”; en la Fecha, solicitamos ofertas de los “últimos 14 días” (Periodo del 20 de septiembre al 3 de octubre de 2010.); mientras que en Tipo pusimos “cualquiera”, ya que este incluye todas las opciones. En el último campo escribimos, en forma indiscriminada las palabras: trabajadora, trabajador social; trabajadoras, trabajadores sociales.

Al correlacionar todas las variables anteriores descubrimos que mientras se escriban palabras clave, el motor de búsqueda arroja como resultado el mismo número de ofertas. A partir de los datos anteriores localizamos once ofertas.

Para ser candidato a alguno de estos once empleos, tenemos que en dos de ellos, piden de forma tajante ser licenciados en trabajo social; en siete les resulta indiferente el contratar a un trabajador social de nivel técnico o licenciatura; en otra de las opciones no aclaran específicamente el nivel requerido y en otra más no se señala en forma directa a la disciplina, pero la descripción del puesto está relacionada con a las actividades que realiza un trabajador social, sin que ello sea rígido o exclusivo de la disciplina.

Si sacamos un promedio, a partir de los salarios ofrecidos en aquellas ofertas que así lo informan tenemos un monto de 4 mil 75 pesos mensuales.

Los datos oficiales

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) cuenta con un servicio público de información sobre lo que ellos denominan “las características y el comportamiento de las ocupaciones y las profesiones más representativas en México”, que opera vía internet, denominado Observatorio Laboral (OLA).

Ahí se afirma, con base en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) que realiza el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que en 2010 hay 54 mil trabajadores sociales asalariados, lo que significa un aumento de 4 mil, respecto al año 2009. 90 de cada 100 trabajadores sociales son asalariados.

Según esta fuente, aquellos trabajadores sociales recién egresados de licenciatura ganan en promedio 5 mil 273 pesos mensuales. Aquí la primera discrepancia entre la realidad y las cifras oficiales, si tomamos en cuenta los datos encontrados en Computrabajo.

Más aún. La STPS da cifras completamente fuera de la realizad, cuando analiza los ingresos de los trabajadores sociales de 20 años de edad en adelante. Según éste indicador, un trabajador social percibe en promedio 9 mil 891 pesos mensuales de salario neto.

Si comparamos el ejercicio hecho en la bolsa de trabajo, con la información del OLA encontramos serias diferencias tanto en el monto de los salarios, como en la cualidad de los de los puestos disponibles.

Otro indicador a nuestro alcance es la ocupación que tienen quienes estudiaron trabajo social. El 42.8% están realizando una actividad acorde a sus estudios; el 13.7%, a pesar de haber estudiado la licenciatura, realizan trabajos a nivel técnico; mientras que el 43.5% realizan un trabajo que no es acorde a trabajo social. Es decir, el 57.2% realiza un trabajo o mal remunerado para su nivel de estudios o alejado de lo que estudiaron, sin que ambas vayan de la mano.

Por otro lado, si revisamos las cifras por actividad económica sabemos que la mayoría de los trabajadores sociales, un 49.1% se dedican a los servicios sociales (sin que la STPS describa qué entiende por servicios sociales); el 20.6% trabajan en el gobierno y organismos internacionales; 14.5% se dedican al comercio; 4.3% a la industria manufacturera y 4.9% a servicios profesionales financieros y corporativos.

Esta misma “radiografía” arroja como resultado que 39 de cada 100 profesionistas en trabajo social laboran en la región centro del país y 78 de cada 100 son mujeres.

Comparemos los datos encontrados en la bolsa de trabajo con las cifras oficiales. Primero, en la mayoría de las ofertas de trabajo, resulta indiferente la preferencia de género. No obstante, que el total de trabajadores sociales asalariados, en su mayoría son mujeres. Este dato es comprensible si consideramos que esta carrera se empezó por mujeres.

Otro dato que podemos deducir es que, durante el periodo analizado, y a partir de la indiferencia en grado de estudios y el tipo de actividad a realizar, se puede demostrar que a través del mecanismo de vinculación común, específicamente por la vía de bolsa de trabajo consultada por internet, se ofertan empleos de baja calidad para la disciplina en estudio, pues es aquí donde se concentra la clasificación que realiza OLA, sobre el sector que a pesar de haber estudiado licenciatura, realiza trabajos a nivel técnico. La mayoría de las vacantes disponibles en Computrabajo son para el levantamiento de estudios socioeconómicos.

Lo más grave es que, los únicos dos casos en que las empresas solicitan en forma tajante trabajadores sociales con grado de licenciatura, la función que pretende asignarles es exactamente la misma que la anterior y los salarios no rebasan los 5 mil pesos. Ello refleja una tendencia hacia la depreciación del tipo de trabajo, que podría darse por una saturación en la oferta de trabajadores sociales, lo cual es difícil de calcular si consideramos que no existe la información pública al respecto. Lo único que afirma la STPS es que de 2009 a 2010, 4 mil trabajadores sociales se incorporaron a las filas de asalariados.

Un dato que resulta incongruente es la correlación entre el 57.2% que realizan actividades alejadas de trabajo social o bien a nivel técnico, aún cuando tienen grado de licenciatura y los datos de actividad económica donde según esto 49.1% se concentra en el área de servicios sociales. Esta incongruencia resulta si consideramos que los servicios sociales son una parte medular en la formación y el desempeño del trabajo social. Y resulta más confuso si consideramos que el OLA clasifica dentro del grupo de trabajo social a “las carreras de nivel licenciatura que preparan profesionistas con conocimientos para interpretar desde una perspectiva integral la problemática social e intervenir en los procesos sociales orientados a la satisfacción de las necesidades sociales y a la realización del hombre en un plano de dignidad humana”.

Otro dato a analizar es el monto, que según el Observatorio Laboral, gana en promedio un trabajador social, de 20 años o más: 9 mil 891 pesos al mes. Si lo comparamos con los resultados obtenidos en la búsqueda de trabajo, vía internet, tenemos que no es por la vía común como encuentran empleo la mayoría de los trabajadores sociales, pues de las 11 vacantes encontradas, el promedio salarial se ubica por bajo de la mitad de lo afirmado por la fuente oficial.

Y una interrogante más. Si tomamos en cuenta que de las 11 vacantes encontradas 8 son para levantamiento de estudios socioeconómicos, ¿dónde están aquellos empleos, distintos a las actividades realizadas por técnicos?

José Antonio Guerrero Morales.
Alumno del 5to semestre, turno matutino
Número de cuenta: 408030115